
La energía con la que afrontamos cada día no depende solo de dormir bien o hacer ejercicio. Nuestro nivel de vitalidad está profundamente relacionado con la salud celular, el equilibrio oxidativo y la disponibilidad de micronutrientes que actúan como motores, protectores y reguladores internos. Incorporar antioxidantes y sustancias clave —como la Coenzima Q10, el resveratrol o vitaminas y minerales esenciales— puede marcar una diferencia notable en cómo nos sentimos a diario.

Para producir energía de forma eficiente, nuestras células necesitan dos cosas fundamentales: un entorno protegido y los cofactores adecuados para realizar sus funciones.Aquí es donde entran en juego los antioxidantes y los micronutrientes.
Los antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres que se generan de manera natural durante el metabolismo energético. Sin esta protección, las células se “estresan”, pierden eficiencia y pueden generar menos energía.
Las vitaminas y minerales esenciales, por su parte, actúan como pequeñas herramientas biológicas que permiten transformar los alimentos en energía utilizable. Algunas participan directamente en la producción de energía a nivel mitocondrial; otras protegen los tejidos, regulan la respuesta al estrés o favorecen la recuperación muscular.
En conjunto, forman una red de apoyo imprescindible para mantener un nivel de vitalidad estable, especialmente cuando llevamos una vida activa o sometida a demandas físicas y mentales elevadas.
Cada vez que respiramos, pensamos, nos movemos o digerimos alimentos, generamos radicales libres. Esto es normal, pero cuando se producen en exceso —por estrés, falta de sueño, contaminación, deporte intenso, mala alimentación o edad— pueden dañar a las células y a las mitocondrias, que son literalmente las “fábricas de energía”.
Este desequilibrio se conoce como estrés oxidativo, y suele manifestarse con:
Sensación de fatiga continua
Reducción del rendimiento físico
Recuperación más lenta
Menor claridad mental
Piel apagada o más sensible
Estados de ánimo más inestables
Los antioxidantes ayudan a contrarrestar este estrés y a mantener el buen funcionamiento de los tejidos, incluida la maquinaria energética celular.
Dentro de la amplia familia de micronutrientes, la Coenzima Q10 (CoQ10) merece un apartado especial. Es un compuesto natural presente en todas las células y fundamental para que las mitocondrias produzcan energía de forma eficiente. Presenta actividad antioxidante propia y es clave para tejidos con alta demanda energética como el corazón y el cerebro.
Su déficit puede relacionarse con cansancio, recuperación lenta y sensación de menor vitalidad. Además, su producción disminuye con la edad, por eso, mantener niveles adecuados de CoQ10 es particularmente útil en personas activas, deportistas, mayores de 40 años o en momentos de especial exigencia física o emocional.
Más allá de la CoQ10, el cuerpo necesita antioxidantes para mantener su equilibrio interno. Su función principal es proteger las células frente al desgaste diario y favorecer que los procesos energéticos se desarrollen sin interferencias.
Reducen el estrés oxidativo.
Mejoran la recuperación tras el ejercicio.
Favorecen el bienestar muscular y mental.
Contribuyen a un envejecimiento más saludable.
Protegen la piel y los tejidos frente a agresiones externas.
Resveratrol, presente en la uva y algunas bayas, conocido por su papel protector celular.
Extracto de semilla de uva (OPC), con elevada capacidad antioxidante y beneficios sobre la microcirculación.
Glutatión, el antioxidante endógeno más importante del organismo.
Aunque estos ejemplos ilustran su importancia, el objetivo no es centrarse en ellos, sino en comprender que una dieta variada y rica en antioxidantes es imprescindible para mantener niveles óptimos de energía.

Las vitaminas y minerales son indispensables para que el organismo convierta los nutrientes en energía, repare tejidos y mantenga estables los sistemas nervioso, muscular e inmunitario. Su importancia es general, cotidiana y transversal.
Participan en la producción de energía a nivel celular.
Actúan como cofactores en reacciones metabólicas esenciales.
Favorecen la recuperación muscular y el equilibrio emocional.
Ayudan a controlar el estrés oxidativo.
Contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Vitamina C: antioxidante esencial implicado en la síntesis de energía y la protección celular.
Vitamina E: defensa antioxidante sobre las membranas celulares, especialmente útil tras el ejercicio.
Selenio: mineral clave para las enzimas antioxidantes y la regeneración del glutatión.
Estos nutrientes no actúan de forma aislada: trabajan juntos para sostener la vitalidad, por lo que es importante incorporarlos habitualmente mediante alimentación equilibrada o, si fuera necesario, con suplementos.
No hace falta transformar la dieta por completo para mejorar tu vitalidad. Pequeños cambios pueden tener un efecto notable:
Aumentar el consumo de frutas y verduras de colores intensos.
Incorporar frutos secos, semillas y aceites vegetales.
Elegir alimentos frescos frente a ultra procesados.
Priorizar técnicas culinarias que preserven nutrientes (vapor, horno, salteado suave).
Mantener una buena hidratación.
Introducir pausas activas y técnicas de respiración para reducir el estrés
Estas acciones ayudan a que el cuerpo disponga de los antioxidantes y micronutrientes necesarios para producir energía de forma estable. No obstante, en caso necesario, puedes recurrir a complementos alimenticios que incorporan un gran número de estos micronutrientes en cantidades adecuadas.
Si experimentas una fatiga persistente, falta de concentración, alteraciones del sueño o cambios en el rendimiento que no se explican por tu rutina habitual, conviene consultar con un profesional sanitario. También es recomendable hacerlo si tienes una patología de base, estás embarazada o tomas medicación de manera continuada.
Activar tu energía y bienestar no consiste en buscar soluciones rápidas, sino en apoyar a tus células con los nutrientes que necesitan para funcionar correctamente. La Coenzima Q10, junto con una adecuada ingesta de antioxidantes, vitaminas y minerales, forma parte de una estrategia integral para mantener una vitalidad sostenida en el día a día. Con pequeños gestos, una alimentación variada y hábitos equilibrados, es posible sentir más energía, claridad mental y bienestar general.
https://www.elfarmaceutico.es/uploads/s1/17/83/61/ef-622-te-interesa-micronutrientes.pdf
https://metabolicas.sjdhospitalbarcelona.org/sites/default/files/CoQ10_2010_cast.pdf